La industria textil es de las más contaminadoras, pero también cuenta con sectores que siguen confiando en la sustentabilidad.


Al igual que se consumen los alimentos orgánicos, el algodón se puede cosechar bajo un conjunto de procedimientos ecológico. Estos métodos evitan el uso de productos sintéticos como pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales.

El algodón convencional es el cultivo que más utiliza estos agentes sintéticos, un 10% más de pesticidas y 25% más de insecticidas aproximadamente a comparación de otros cultivos.

Para que el algodón pueda ser considerado como orgánico, su cultivo y su procesamiento hasta convertirse en el producto final, tiene que estar certificado por organismos independientes que controlan normas y disposiciones que se tienen que cumplir.

El objetivo es un uso óptimo y sostenible de los recursos naturales.


Cultivo.

Para su cultivo, fertilización de áreas y control de plagas deben de utilizarse solo métodos biológicos. Su recolección debe de ser manualmente por personal del campo, esto para no contaminar el algodón con grasas o dañarlo por las maquinarias.

Procesamiento.

Durante el proceso de las fibras se utilizan parámetros establecidos:

Desde la limpieza de las máquinas para el proceso de remoción y cardado de la fibra, tipo de aceites y parafinas utilizados en la hilatura, criterios sociales (lugar de trabajo digno para los operadores con el fin de no comprometer la integridad del algodón), material de empaque utilizado y el lugar de almacenamiento deben de cumplir con normas de ambientación.

Incluso se verifica el consumo energético Kw/Kg asegurando que la empresa que trabaja con el algodón orgánico sea socialmente responsable.

Los parámetros de calidad del hilo son primordiales pues no se puede disponer de material orgánico que no cumple con las especificaciones de calidad según lo requiera el producto final.

También se debe contar con un balance de masa: este asegura que la cantidad de algodón orgánico que se compró a cierta empresa con cierto número de lote coincide con la cantidad de producto final producido. 

Sustentabilidad.

Todo artículo que este elaborado en su totalidad o que contenga algún porcentaje de algodón orgánico debe llevar el logotipo de la entidad que lo certifique; pues esta es la responsable de garantizar la trazabilidad de producción para dicho artículo.

Una de las certificadoras más conocidas es GOST (Global Organic Textile Standard).

De esta manera se garantiza el articulo orgánico que compramos en las tiendas departamentales, ayudando ecológicamente al planeta.

Los usos más cotidianos del algodón orgánico lo encontramos en ropa para bebé y productos de cuidado y limpieza como toallas o pats faciales.


Todos podemos aportar algo para conservar y mejorar nuestro ecosistema.


Autor: @notegioo