¿Por qué a las personas nos terminan gustando otras personas que tienen muchas similitudes con nosotros mismos?


Así es un efecto social que se nota todos los días y en todas partes del mundo, incluso no nos extraña que en programas de televisión las parejas (novios o esposos) son muy parecidos que hasta parecieran familiares. ¿Lo has notado?

A las personas nos atraen otras personas muy parecidas a nosotros desde edad, complexión y apariencia física, nivel de estudios y hasta emocionalmente. Incluso nos llegan a gustar personas que nos recuerden a nuestros padres, ya que los padres son el primer reflejo o noción de una relación que tenemos en nuestra mente (amor familiar y solemos relacionarlo con el amor de pareja).

Estudios han comprobado que son más atractivas algunas personas cuando se fusiona su rostro con el rostro de nosotros por medio de softwares. Un ejemplo claro es la Appface pues su lanzamiento se convierte en popularidad debido a que es asombroso conocer a nuestro opuesto, y hasta nos enamoramos.

 

Herencia genética.

Lo que buscamos son similitudes genéticas en otras personas para poder heredar la mejor versión de nosotros mismos. La selección de nuestra pareja definirá la continuidad de la arquitectura genómica.

Con el hecho de buscar heredar nuestra genética no nos referimos a que nuestros hijos sólo nazcan guapos, altos, ojos azules, o que puedan enrollar la lengua como taquito. Pues al momento de seleccionar a nuestra pareja predominan factores como nuestro sistema inmune y nuestra salud física, pues nuestras hormonas que expedimos contienen toda esa información genética.

No hace mucho se creía que la inteligencia que hereda un primogénito era atribuida a la madre, supuestamente el gen de la inteligencia se encontraba en el cromosoma X el cual la madre porta 2 y el padre 1. Lo que ahora se sabe es que los genes no se mantienen intactos durante la formación de células y se conoce como cruce cromosómico”. Gracias a esto existe una mayor diversidad genética a manera que se reproducen las siguientes generaciones.

Con estas investigaciones y el hecho que existan un mayor número de parejas de la tercera edad aún casados que tienen mayores similitudes genéticas entre ellas, han fortalecido este emparejamiento.

También se sabe que el matrimonio que tiene parecido genético es más feliz, ya que es más fácil empatizar si nos vemos reflejados en alguien más.

Aunque esta no es una regla general pues ahora existe una mayor diversidad en los humanos ocasionada por temas como las migraciones.

 

Lamentablemente no todo es miel.

Podemos comenzar con el origen de la palabra “Friendzone” la cual se popularizo en Estados Unidos en la década de los 90´s y es atribuida a la serie de televisión Friends.

Pues la friendzone surge cuando no somos lo suficiente homólogos a la persona que tanto idealizamos y que incluso (en ocasiones) uno mismo es quien da origen a esta situación. Se le conoce como “el principio de escases” y es generado porque queremos lo inalcanzable o llevar nuestra libertad de selección al límite.

-Aclaro que no tiene nada de malo llevar al máximo nuestras expectativas-

Pero cuando la ciencia nos indica cómo se desarrolla el mayor número de emparejamientos, debemos entender porque no siempre obtenemos éxito.

 

Así que no te sientas “foreveralone”. Siempre hay alguien como nosotros entre los casi 7,700 millones de habitantes en el mundo actualmente.

 

Fuentes:

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