Estos materiales “no convencionales” pueden ser utilizados para elaborar cubrebocas y también sabemos con qué eficacia lo harán.
Un estudio publicado en TheJournal Of Hospital Infection, demuestra datos de efectividad de mascarillas
con diferentes materiales “no convencionales” para protegernos del COVID-19.
Eventualmente ante el alza en números de contagios por la
pandemia de SARS-COV2, ha aumentado en misma proporción la demanda de
mascarillas cubre bocas. Se evaluaron materiales no convencionales con el objetivo
de definir su eficacia, pues son materiales que podemos tener incluso en casa, ya que
las máscaras reguladas y certificadas se deben de considerar mejor para uso médico.
“Sabíamos que las mascarillas funcionaban, pero queríamos averiguar con que eficacia lo hacen”
Las pruebas se realizaron en ambientes altamente
contaminados y en duraciones de 30 segundos y 20 minutos. Así como volúmenes de
inhalación.
Otras condiciones consideradas para evaluar la propagación
fue la humedad relativa, el número de personas y las distancia que hay entre
ellas; pues el tamaño de las gotas que transportan el virus al estornudar,
toser o hablar define la distancia que pueden alcanzar al ser expulsadas al
aire libre. De aquí la importancia de la Sana distancia.
Como era de suponerse, también se demostró que el riesgo de
contagio aumenta en relación al tiempo de exposición al virus y así disminuye la
efectividad de la máscara. Así que, ya no es de suponerse, ahora está
comprobado.
Esto demuestra que mantenernos en una habitación con alto
flujo de personas por varias horas no nos hace inmune el hecho de tener
mascarilla. Lo mejor es quedarnos en casa.
Los resultados obtenidos son proporcionales al factor de cobertura y el material de las mascarillas.
Los resultados enlistan a los materiales analizados y su riesgo de infección de menor a mayor:
1- Mascaras N99
2- Mascaras N95
3- Mascarillas quirúrgicas
(preferente sólo para uso profesional medico)
4- Filtros de aspiradora
5- Toallas de té
6- Telas de calada (mezclas de algodón)
7- Fundas de almohadas antimicrobianas
8- Incluso una bufanda o camiseta (ligeramente mejor que no usar nada)
Figura 1 Distribuciones de los riesgos
de infección estimados para respiradores FFP3, respiradores FFP2, mascarillas
quirúrgicas, mascarillas fabricadas con materiales no tradicionales (bolsa de
aspiradora, paño de cocina, mezcla de algodón, funda de almohada antimicrobiana,
ropa de cama, funda de almohada, seda, camiseta de algodón 100% o bufanda) y
sin máscara durante 30 so 20 min de exposición por inhalación. Las líneas
verticales indican el 25 º , 50 º y 75 º percentiles de riesgo de infección.
Fuente: TheJournal Of Hospital Infection


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