El factor de cobertura es la relación existente entre el área cubierta por los hilos y el área total del tejido.

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Tejidos de calada.

En tejidos de calada la manera en que se entrelazan los hilos de manera perpendicular entre sí, se conoce como “ligamento” y este confiere las características mecánicas únicas para cada tipo de tejido, a consecuencia de este cruzamiento de hilos y los espacios que se generan entre ellos se forma lo que llamamos factor de cobertura.

Telas, tejido de calada

Frederick Thomas Peirce en su publicación The Geometry Of The Cloth Structure en 1937, desarrollo el primer modelo geométrico para el factor de cobertura de los tejidos en el cual se consideraba un hilo ideal, un cilindro regular de sección recta no deformable y de ligamento simple. Lo cual no era muy acertado.

Pero después de que Vicente Galcerán Escobet en 1961 publicara en Tecnología Del Tejido, un modelo para determinar el “grado de tupidez”, ya se definían y se consideraban como variables algunos términos como: coeficientes de densidad del material con el que está elaborado el hilo, tipos de ligamentos, el curso de ligamento y título de hilo, pues debían ser considerados como los puntos de inflexión producidos por los cambios de posición de los hilos o pasadas.   

Posteriormente a esta aportación y con más desarrollos se dio lugar a la fórmula que se utiliza actualmente:

C.T. = [(Cu + Ct)−(Cu Ct)]100

Donde:

C.T. = Cobertura total.

Cu = Cobertura de Urdimbre

Ct = Cobertura de trama.

 

Para determinar Cu y Ct:

Cu =

Ct  =

 

Para determinar la densidad máxima de la tela:

K1 =

K2 =


Tejidos de punto.

En tejidos de punto nos referiremos a el género de malla recogida, en el cual la formación del tejido lo genera un solo hilo que se entrelaza sobre sí mismo formando hileras horizontales de bucles o mallas repetitivas.

Tejido de punto, malla recogida.

El factor de cobertura es resultado de la relación de la raíz cuadrada del número Tex de hilo y la longitud de malla en centímetros. Pues esta relación nos defina el área que está ocupando la malla formada.

F.C. =

Es primordial aclarar el tipo de tejido que se desea como producto final, ya que interfieren factores como la galga de la máquina y el tipo de hilado.

Aquí:

Un mayor factor de cobertura daría como resultado:

Mallas cortas y apretadas con un consumo menor de hilo, menor encogimiento del tejido, menor elasticidad, una mayor densidad (peso/m2) y un tacto más áspero y rígido.

Así también en la producción se vería reflejado porque disminuiría el rango de producción, aunque se incrementan las RPM de las maquinas habría menor eficiencia ocasionada por roturas de hilos o agujeros en el tejido, así como un mayor consumo de energía y desgaste de insumos.

Con un menor factor de cobertura se obtiene:

Mallas largas y flojas con un mayor consumo de hilo, mayor encogimiento y mayor elasticidad del tejido, telas más anchas, menor densidad y un tacto más suave.

También podría ser contraproducente ya que generaría telas con mayor inestabilidad dimensional y revirados (deformación de las prendas después de ser sometidas a procesos de lavado y secado)

Así, las empresas textiles ajustan estos parámetros a conveniencia, pues si necesitan mayor cantidad de metros o de Kg de tela modifican estas tolerancias a fin de no comprometer el producto final.

Dentro de los procesos de producción, el mayor problema al que se enfrenta el sector textil es la producción en línea. Ya que una mala decisión en las características y materiales a utilizar dará por resultado en el mejor escenario defectos inmediatos, o peor, en los procesos posteriores como el acabado final.

Por eso siempre hay disputas entre departamentos; confección → acabado → tejido → hilatura (e hilatura entre ellos mismos).


En cualquiera de los casos se entiende que; el factor de cobertura que tiene cierto tejido, es el grado de protección hacia el cuerpo ante agentes externos.

Ropa expuesta al calor y el aire.

Un ejemplo fácil es que, dependiendo al factor de cobertura, la ropa se puede secar más rápido en un día con viento que un día soleado. Debido a la forma cilíndrica de los hilos, tienen una propiedad aerodinámica, la cual les permite que el aire se adhiera a su superficie y pueda pasar hacia el otro lado. Un factor de cobertura bajo (como el de una sábana) permite este flujo de aire a través de ella eliminando el vapor, humedad e incluso olores.


 



Referencias:

Galcerán, V., (1961), Tecnología del Tejido, Terrassa, España.

Pierce, F. T., (1937), The Geometry of Cloth Structure, J. Textile Institute, 28, T45-112.