Para asegurar que realmente funcione tu cubrebocas, observa y realiza estas sencillas pruebas.

Salir de casa protegido -Foto: Pixabay  

Hagamos un recuento.

Después de casi medio año de haberse declarado pandemia mundial al virus SARS-CoV-2 en varios lugares del mundo es obligatorio el uso de mascarillas protectoras, por otra parte, lugares donde no es obligatorio su uso al menos la mayoría de las personas si optan por protegerse con mascarillas.

Eventualmente esto ha desencadenado un incrementado en la demanda de todo tipo de cubrebocas. Un producto que solo era considerado como consumo ordinario en el sector médico ahora se ha convertidos en parte esencial de nuestras vidas.

El sector textil es quien ve reflejado directamente este cambio obligatorio social. Empresas que se dedican a la fabricación de non-woven ahora han tenido que modificar sus proyecciones de sus productos para cubrir la demanda especifica en cubrebocas.

Mientras las empresas dedicadas a la fabricación de tejidos han sufrido un golpe ante el cierre de tiendas departamentales. Esto ha obligado a varios maquileros a rediseñar sus métodos de trabajo para ahora crear diferentes tipos de mascarillas.

Debido a esto ahora podemos encontrar en el mercado una gran variedad de mascarillas, desde las que sí están reguladas hasta algunas que no detallan si están certificadas por alguna entidad.

 

Entonces, ¿Cómo podemos saber que la mascarilla que obtuvimos realmente nos va a proteger?

La mayoría de las mascarillas utilizadas por el sector médico cuentan con tres o cuatro capas y con comúnmente de polipropileno. Estas mascarillas cuentan con normas de certificación ASTM F2100-11.

Normalmente estas referencias vienen en el etiquetado del producto. Dada la demanda en equipo de protección se consideran sólo para uso médico.

Protección y equipo medico Imagen by Pixabay

Las máscaras fabricadas con tela son consideradas dispositivos no médicos, pero si son diseñadas para ofrecer una protección razonable.

Las que tienen mayor número de capas eventualmente ofrecerán mayor filtración, no obstante, debemos buscar aquellas que estén elaboradas con tejidos finos y de mayor densidad pues entre mayor factor de cobertura tenga un tejido más eficaz será para nuestra protección.

La primera capa deberá de ser algún material impermeable (polipropileno, poliéster, nylón o sus mezclas con algodón) esto ayudará a bloquear las partiuclas procedentes de algún estornudo. En la capa interior si puede ser de algodón, así absorberá la humedad generada por nuestra transpiración y será más cómoda.

Que la mascarilla se ajuste bien a nuestro rostro es fundamental, así como lavar la máscara todos los días.

Trata de apagar una vela usando el cubrebocas, si la vela se logra apagar significa que la mascarilla está permitiendo un flujo de aire alto. Si el aire y las partículas de humedad logran salir es evidente que también lograrán entrar a través de él.

Utiliza gotas de agua para determinar su filtración e higroscopicidad (es la propiedad de algunos materiales para absorber la humedad). Si agregas una o dos gotas de agua en la superficie de la capa externa y estas son absorbidas inmediatamente significa que nuestra mascarilla está atrapando y reteniendo partículas. Lo ideal es que sean lo más repelente posible.

Usos de mascarillas. Imagen by Pixabay

Utiliza estas pruebas antes de salir de casa, compártelas con tus conocidos y asegura tu salud y la de los demás cuando tengas que salir a realizar alguna actividad esencial.

El uso de cubrebocas es un método sencillo para evitar la propagación del virus, junto con el distanciamiento y el lavado de manos frecuente podemos incluso evitar el aislamiento prolongado.